Por Pablo Pastor
La corrida de toros de ayer domingo, contaba con atractivos alicientes, sin duda el más cercano y emotivo, la inclusión del torero paisano Victor Barrio en un cartel que formaba terna con Julio Pedro Saavedra y Julio Benítez, el Cordobés hijo.
La plaza registró tres cuartos de aforo. Presidió Francisco Notario, alcalde de la villa. La reina de las fiestas y damas de honor, nuevamente en lugar preferente y luciendo gelleza y galanura. Se detectó la presencia del actor y matador de toros Máximo Valverde y la cantante y actriz Eva Santamaría. La banda de música municipal entonó hermosos pasodobles toreros.
Se lidiaron toros de la ganadería de Los Bayones, de muy correcta presentación y de juego con tendencia a la baja por carencia de fuerzas. Bueno el segundo, soso y flojo el tercero, válido y flojo el cuarto, manso de solemnidad el quinto y blando pero noble y a veces pastueño el que cerraba plaza.
Víctor Barrio
Ante la expectación del cónclave, paisano en su mayoría, de fucsia y oro, Victor Barrio no pudo lucirse con el capote por la floja y fea embestida del astado. Instrumenta un toreo de buenos argumentos e intenciones por el pitón derecho. Insiste una y otra vez y el toro que ni por esas ni por aquellas. Parado y poco colaborador, apenas si tomaba el engaño a regañadientes para que el diestro pudiera mostrar el caudal de toreo que atesora. Mató mal el de Grajera, saludando desde el tercio.
Pero llegados al último de la tarde, un animal de naturaleza también escaso de fuerzas pero de pronta arrancada y pastueña embestida, logramos alcanzar la cota necesaria de emotividad, torería y prestancia. Fue cuando gozamos de momentos intensos de iluminación etérea en el platillo del ruedo. Magníficos lances con media de hinojos. Galleando lo lleva al caballo. Victor compartió el segundo tercio con los componente de su cuadrilla, clavando un buen par al quiebro. Buena primera serie con lago pectoral. Gusto, estética e impregnado de sutiliza e inspiración, compuso una faena plena de matices artísticos. Al natural se saturó de gusto torero. En redondo ligando series con adornos extras. Faena de hermosa contemplación y de bellos conceptos toreros. Pinchazo y estocada y dos orejas y rabo.
Fuente: El Adelantado de Segovia


