Ocupó por méritos propios los puestos más altos del escalafón novilleril y muchos vieron en su toreo un compendio de todas esas cualidades necesarias para ser figura de los toros. Quizá por ello se arriesgó, en abril de 2012, a tomar la alternativa en Madrid, después de que el año anterior, con los del castoreño, hubiera conseguido cortar dos apéndices en sus tres comparecencias en ‘Las Ventas’. Las pocas oportunidades de las que goza en la actualidad este segoviano de 27 años, le dificultan remontar su situación, de ahí que, al igual que otros compañeros, haya decidido cruzar el charco en busca de contratos.
¿Cuando en abril de 2012 tomaba la alternativa, imaginó que podía resultar tan duro?
Era consciente de las dificultades que entraña para cualquier novillero dar este importante paso en su carrera, dado que el escalafón mayor es una auténtica selva enmarañada en la que es tremendamente complicado abrirte paso.
¿Cómo se digiere pasar de 40 paseíllos con los del castoreño a cuatro corridas de toros al año siguiente?
Resulta tremendamente difícil. Me ayudó mucho el apoyo que encontré en determinadas personas, en especial en Tino, de la ganadería Martínez Pascual, o los salmantinos como el de Los Bayones y el del Puerto de San Lorenzo, entre otros, que me abrieron sus puertas de par en par. También me ayudó empezar a entrenar con chavalines de la escuela que me admiraban en cierta manera y que me expresaban su deseo de ser algún día como yo. Ambas cosas fueron clave para devolverme la ilusión y remontar moralmente cuando más hundido estaba.
¿No fue una apuesta demasiado arriesgada tomar la alternativa en Madrid?
Algunos pensaban que si conseguía una puerta grande me pondría en figura del toreo, mientras que si no pasaba nada me tenía que ir a mi casa. Sin embargo, yo no lo veía de esa forma tan drástica. Un triunfo me podía allanar el camino y si no sería un volver a empezar teniendo que dar un rodeo quizá un poquito más largo. La verdad es que lo tenía claro y sinceramente no me arrepiento.
En 2013 también fueron contados los paseíllos, si bien en todas las oportunidades que tuvo ofreció una dimensión alta, lo que hace más difícil entender su situación actual
Recuperé la ilusión y empecé a ver las cosas más claras de como las veía la temporada anterior. Empecé a salir a las plazas ya no a convencer al público, sino a mi mismo. Y así logré importantes triunfos y actuaciones como en Cantalejo, Sepúlveda, Medina de Pomar, etc, etc... Aquello me aportó un halo de autoconfianza enorme para afrontar este 2014 de idéntica manera.
Pero remontar con tan pocas oportunidades es difícil por no decir imposible
Puede ser, pero mis sensaciones son las mismas que tenía cuando empecé de novillero. Y es que lo verdaderamente importante es sentirte preparado para ir a cualquier feria y poderla armar. En este capítulo, he de agradecer a la empresa Aldíñigo, con Puri y Vanesa al frente, la confianza que siempre me han brindado, tanto en mi época novilleril como ahora de matador de toros. Me han dado esas oportunidades para demostrarme a mí mismo, primero, y al público y crítica, después, que en cualquier momento puedo volver a generar ese rún rún que conseguí en 2010 y 2011 entre los profesionales y los aficionados.
¿Cómo lleva lo de compaginar los ruedos y los despachos?
Se hace duro, pues te das cuenta de que aquí no sólo cuenta lo del ruedo, sino que también depende mucho de las manos en las que estés. No es fácil, pero también me doy más cuenta, cuando me quedo fuera de una feria, de a qué se debe. Todo es más claro y cuando me contratan es porque de verdad intereso.
De novillero hablaban maravillas de usted al reunir todas las cualidades necesarias para ser figura. ¿Qué ha pasado entonces?
No lo sé muy bien. Quizá sea porque me he tenido que gestionar yo mismo las cosas. Lo importante es que me siento con fuerzas y suficientemente capacitado para volver a brillar como lo hice de novillero. Siempre doy más valor al hecho de estar preparado que al de estar anunciado, pues en cuanto me lleguen las oportunidades voy a ser capaz de resolver.
Le veo excesivamente positivo
Es cierto. Tal vez se deba a que he dispuesto de ese tiempo para reflexionar del que antes carecía. Cuando no paraba de torear había momentos en que me sentía saturado y eso, psicológicamente, me pasaba factura. Sin embargo, ahora pienso con más frescura y me siento más cuajado y capacitado para darlo todo siempre que me visto de luces.
La remontada pasa ineludiblemente por Madrid
Psicológicamente ya la he vencido y eso es muy importante. Cierto es que Madrid te pone en figura. Quizá hasta hace un tiempo he vivido demasiado obsesionado con Madrid y ahora me empiezo a dar más cuenta de que el resto de plazas también son importantes. Y es que de nada vale estar una tarde bien en Las Ventas si luego no eres capaz de repetir triunfo el resto de las tardes.
¿Los próximos compromisos?
Hay varias cosas, algunas cerradas pero no presentadas, y otras que están avanzadas pero donde faltan algunos flecos. Prefiero no concretar más, pero estaré por varios sitios de provincias que me tratan muy bien como Segovia, Soria y Burgos, entre otras.
«El objetivo de este año es dar otro paso al frente»
La falta de oportunidades le ha llevado, al igual que a otros muchos compañeros, a la aventura americana
El año pasado ya crucé el charco y este año volveré a hacerlo porque tengo dos tardes cerradas en tierras peruanas. Creo que es una buena oportunidad para curtirnos cuando las oportunidades escasean por España.
Para cerrar esta entrevista, ¿cuál es el verdadero objetivo que se ha marcado para este 2014?
Lo que quiero es que en las cinco o seis plazas que torearé a lo largo de este año sea capaz de dar toda mi dimensión, ya que ello supondrá que en 2015 pueda estar anunciado en otras dos plazas más y tal vez en algunas ferias de mayor calado. No quiero obsesionarme con llegar ya, sino que es preferible a todos los efectos ir dando pasos al frente, subiendo peldaño a peldaño. Es decir, quiero ir aumentando poco a poco el número de corridas y subiendo la relevancia de las plazas que pise. Sin prisas, pero sin pausas.
Fuente de la noticia: Diario Palentino


